miércoles 21 de enero de 2009

[PESCUEZOS SALADOS… y narices que se meten por todos lados…]



Insípida ingravidez del silencio,
Socavando como la muerte,
El último aliento al día de nuestras bodas.

Pescuezo perezoso,
Carne pútrida,
Pedazos de pan,
Y pies perdidos sobre sus pasos.

Blanca cae la noche,
Y el ciego le canta al cielo,
Que su voz no se apague como el sol.

Me quedo atado al silencio de tu voz,
Como cuando no éramos nada más que un susurro,
Perdido como un deseo en el corazón.

2 comentarios:

Mané Cáceres dijo...

Mais si tu crois un jour que tu m'aimes
Ne crois pas que tes souvenirs me gênent
Et cours, cours jusqu'à perdre haleine
Viens me retrouver

fitsiflus dijo...

T______________________T